Bio
El Meswy está considerado internacionalmente como uno de los MC’s más respetados y socialmente comprometidos. Miembro fundador del legendario grupo de rap El Club de los Poetas Violentos (CPV), "El Meswyas" se crió en Alcorcón y reside en Brooklyn desde 1999. Es licenciado en Psicología Social y profesor de secundaria certificado por el Estado de NY. Además, desde el 2009 al 2012 desarrolló y dirigió diversos programas en el Bronx que usaban el HipHop como instrumento educativo. También es el creador, director y diseñador de Broncoestilo, marca de ropa urbana que inauguró con su primer álbum en solitario Tesis Doctoral (1997).
Tras su marcha a Nueva York, trabajó con la crema y nata del movimiento como The Beatnuts, Masta Ace, Jeru, Wu-Tang, Dead Prez, etc. Ha publicado 12 álbumes, 7 de ellos en solitario, siendo el único artista español de todos los tiempos en actuar en el mítico teatro Apollo de Harlem. Su explosivo directo le ha llevado por escenarios nacionales e internacionales generando múltiples adeptos y seguidores de su filosofía y puntos de vista radicales.
Su más reciente álbum en solitario es el polémico Españoles (2009) el cual se ha seguido del exitoso Siempre (2012) junto a su grupo CPV. En la actualidad está centrado en la reunión de CPV, su próximo álbum en solitario, y en sus estudios de doctorado en el Grad Center de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY) donde está becado.
English Bio
El Meswy doesn’t believe in frontiers, flags or boundaries. He doesn’t believe in the concept of race, he believes in unity, diversity and respect. Raised in the Spain’s highest crime rate hood back in the ‘80s, Alcorcón (Madrid), he felt in love with HipHop while many of his peers did it with heroin. Highly conscious MC, proud of his Spanish moor roots, he changed the rules of Spanish HipHop when he dropped his first solo album “Tesis Doctoral” in 1997. He is a pioneer with his former group El Club de los Poetas Violentos (CPV), Social Psychologist, entrepreneur with BroncoEstilo —first Spanish HipHop clothing line-, educator, Ph.D. student and father.
EL Meswy brings beats and lyrics found the common DNA to worldwide "barrios” while reflecting the Global Hood and its experiences, filtered by his inner most thoughts, raising your conscience and social awareness but always leaving you entertained and with something you can feel and enjoy. He's creative, original, laidback and even sarcastic. He's also serious, raw and very precise as he imparts wisdom and truth, but always from a deep and insightful perspective. Among the many strong characteristics of El Meswy, Brooklyn's "do or die" Bedstuy, is his motto: “NO ME MUERDO LA LENGUA PORQUE DUELE” (I don’t bite my tongue cause it hurts).
Meswy's rude vocals, "chulo" style, charisma and verbal skills have already shared the mic with artist such as Dead Prez, The Beatnuts, Masta Ace, Jeru the Damaja, NORE, Cappadonna and many others, both on stage and tracks. He has a well-known rep of burning stages. Shows all over Spain, Europe, Mexico and NY, among others, have proven that he got the experience and adrenaline to make his audience feel what he rhymes about. He makes you travel sometimes at an amazing speed, sometimes with a killer slow flow, always developing new Spanish HipHop classics for the enjoyment of his amazing underground international fan base. Skillful storyteller, raw verbal photographer, treating subjects from rape to common Latino stereotypes, from environment influence in poverty to consequences of capitalist democracies, he is critical to the American experience as an immigrant as well as to any abusive government policies worldwide. Definitely out of his league, not fitting in the actual lyrical and intellectual mediocrity standards of nowadays HipHop, he always feels like a fresh breeze to the scene.
His last album “Españoles” is a critical analysis of Spain and Latin America by extension. Released November 2009 includes lyrical and instrumental jewels.
Nowadays, El Meswy is concentrated on the acclaimed CPV reunion and educative projects. Currently, he pursues a Ph.D. degree in Sociolinguistics.
El Autor
Mi nombre gubernamental es, dependiendo del gobierno debido a mi doble nacionalidad, José Luís Magro Hernández o José Luís Magro, también conocido como El Meswy o simplemente Swy. No te voy a contar aquí mi vida en tercera persona tirándome el moco de lo que ha hecho El Meswy y hablando de él como si esto no lo estuviese escribiendo yo en primera persona, es ridículo (por muy habitual que sea esta práctica para tratar de otorgar un valor simbólico a artistas que aún no lo tienen), pues hasta las páginas web las hago yo, me empollé un libro de Flash y aprendí solito. Así es un poco todo lo que he hecho hasta ahora. A eso algunos lo llaman ser autodidacta, yo lo llamo “si lo quieres hecho, lo haces tu o te jodiste”. Para hacer hay que aprender, y como nadie enseña por nada pues te toca aprender solo, nadie te va a hacer las cosas, pues te las haces tu. Así fue como empecé a rimar por el 88, en Hardcorecón, en el barrio donde me crié desde los 4 años, cuando nos mudamos de Leganés porque nació mi hermano del alma: el Internacional Super DJ PIOLO, mi DJ. Y es que como decía Tony Soprano, la familia es la única con quien se puede contar, los amigos antes o después te dejarán tirado.
Aunque no os lo creáis soy natural de Zaragoza, de donde es la familia por el lado de mi madre, los que son más blanquitos. Como mi madre ninguna, con su dulce acento argentino pues se pasó la vida allá hasta que se casó. Mi padre, el lado más moreno de mi familia, es un hombre CRUDO que emigró desde un pueblecito de Toledo a Madrid, donde empezó a currar a los 10 años, sin parar, todos los días a las 5’45 arriba, hasta que los hijos de puta de telefónica y los canallas del PP les hicieron todo el lío con lo de Sintel. Afortunadamente ya está retirado y vive con mi madre, felices en el apartamento de Alcorcón donde me crié.
El caso es que, como os contaba, desde antes de rimar, por el 85, me enseñé a mi mismo a pintar graffitti, lo que fue la semilla de BroncoEstilo. Pintaba camisetas con aerógrafo (además de toda pared y algún tren) y acabé descubriendo que eso de generar capital no encierra ningún secreto, pero que la mayoría de las veces el precio a pagar no merece la pena. BroncoEstilo llegó a convertirse en un icono de la moda del HipHop latino en diferentes países con más de 400 puntos de venta en su momento álgido, pero los derroteros de la vida y la recesión, que sacudió sin compasión a los pequeños negocios y tiendas, me han llevado por otros caminos dejando BroncoEstilo para servir, con precios muy por debajo del mercado, a aquellos que ayudaron a establecer la marca. En este momento, aún no pudiendo dejar de lado completamente mi inquietud por el diseño, y el hacer política con ello, estoy más intrigado por lo académico y todo lo que encierra el uso del habla.
Entre duros entrenamientos, pues siempre hice deporte de alta competición hasta que lo dejé por conflictividad con el rap (curiosamente tras más de 15 años regresé a jugar Water Polo este año) y me sumergí en el mundo de las artes marciales que había abandonado a los 9 años, y nunca dejando los estudios de lado (orgullosamente el primer licenciado en mi familia, Psicología Social), me enseñé a rimar estudiando la métrica de los más grandes como Rakim o Big Daddy Kane, a controlar la multitud aprendiendo de todo y, principalmente, tras la experiencia de ponerme delante de un público en las situaciones y momentos más idóneos de la noche, creando esos momentos si hacía falta, como las fiestas de Jungla Sur que organizaba con la ayuda de los ALK y el Zeta. Os hablo del 88-90, cuando teníamos que partirnos la cara todos los días porque gracias a payasos como DNI, y otros grupos que ridiculizaban el HipHop por aquel entonces, algún listillo que otro se pasaba de gracioso con nuestra gorra o el típico “eh tú que estás ahí”. Curiosamente, durante la década del 2000 y coincidiendo con el letargo de CPV, hubo un resurgimiento de grupos de rap de este estilo “simpatiquillo”, algunos de ellos con tremendo éxito, pero jamás representando lo que desde un inicio unos cuantos y yo tratábamos de reflejar con nuestras rimas y que se vino dibujando desde el álbum Madrid Zona Bruta (1993) hasta el Siempre (2012).
Al principio de los 90’, y tras mi primer viaje a NY con mi hermano de otra madre el NEY, donde estuvimos con el Kami en el Sur del Bronx, que se portó de puta madre y nos hizo sentir con lo poco que tenía como si estuviésemos en un palacio, se produjo un profundo cambio existencial dentro de mí. Además, en esos días conecté con la gente que luego sería parte de mi grupo: CPV (El Club de los Poetas Violentos).
El principio de los 90’ coincidió con esa etapa de la vida en que uno es un joven loco y se cree inmune a todo. Eso junto a la explosión de movimientos neonazis en España (sí, parece mentira pero es cierto, en España hay nazis a los que pegan los nazis alemanes por no ser blancos puros), y las frustraciones de un entorno sin esperanza laboral, sin perspectivas de vivienda, de omisión de nuestra cultura HipHop y sobre todo de falta de respeto y prejuicios de la industria de la música a lo que hacíamos con dos platos y micros, me hizo pasarme un tiempo de peleas continuas en la calle, en los escenarios y donde fuese. Desafortunadamente, todas estas condiciones que facilitaban la probabilidad de ese comportamiento no han desaparecido por completo, al igual que tampoco lo ha hecho por completo ese lado de mi personalidad, y aún tratando de ser un padre responsable y evitar confrontaciones físicas, todavía alguno me toca las teclas equivocadas y me sale de golpe la melodía de cuarenta años de vida en el barrio. Con CPV pasamos miles de aventuras que asfaltaron la calle para que ahora los demás artistas podamos caminar sin tener que explicar a un técnico como hacer una prueba de sonido, que cobramos por actuar (y más vale pagarnos), etc. Creo que CPV asentó un poco las bases de lo que hoy en día es conocido como HipHop en español, que para nosotros simplemente es HipHop, no solo planteando todo un tipo de discurso que fotografiaba la realidad de los barrios obreros de Madrid, sino también asentando las estructuras del rimar duro en español, tanto morfosintácticas, como métricas, pragmáticas, e incluso léxicas, adaptando aquellos elementos de la cultura neoyorkina, intraducibles a simple vista, a la realidad contextual de los barrios madrileños. En todo esto tengo gran responsabilidad y me considero pionero.
Después de CPV, ya tras haber sacado mi primer solitario Tesis Doctoral (1997), me piré para NY en el 99’, donde grabé el Nadie (2000), el único álbum por el que había visto pasta hasta la fecha. Allí, a través de mi fiel amigo Warren Midget (padre de mi apadrinada) conocí al boricua Marcus Rivera, a.k.a. 9-Doble-M, hijo del maestro de salsa Sergio Rivera, quién también ayudó mucho, y empezamos a hacer movimientos, ya que 9 tenía mucha experiencia con la música tras haberse criado en el Brooklyn underground de los ’90. Después grabé el Fight Klub con el increíble Mark Boogie Brown, que es uno de los mejores músicos que he conocido jamás, y unos locos de Crown Heights que representaban las entrañas de Brooklyn al límite y fueron compañeros en aquella aventura que la prisión y otras fuerzas magnéticas del barrio interrumpieron. Solo llegamos a presentar el álbum en Orchard “Chocha” Beach, en el Bronx. Todo este proyecto sucedió en el estudio de Dr. No, que es el mejor ingeniero de sonido con el que he trabajado y que por algo era el primer elegido de RZA a la hora de mezclar todo el sonido Wu. Ahí grabé el Se Habla Español (2002), el disco que más me he currado jamás, el primer álbum que reunió latinos de todos los lados, incluidos Los Beatnuts (quienes vienieron de gira conmigo por España por primera vez) y Dead Prez, con los cuales fue un placer colaborar, aunque las canciones que hice con ellos no fueran mis preferidas. Mi prefe fue con otro amigo y gran rimador de Queens, el dominicano Nut-Rageous a.k.a. Loco Rabioso, y se llama CRUDO. Seguramente la habréis escuchado, tiene larga historia, con experiencias en México con un popular grupo de rap de allá que se llama Cartel de Santa. Esto pasó cuando bajé invitado a México a grabar unos temas para el álbum del que era su grupo entonces, Artillería Pesada, y que no salió nunca, según me dicen ellos por las pendejadas del Toy de Control Machete (y es que desafortunadamente el mundo de la música está en manos de gente que no tiene ni puta idea, y lo que es peor aún, palabra). Lo bueno de este viaje, a parte de la exitosa mini gira mexicana que surgió unos meses después, es que me salvó probablemente la vida, ya que me coincidía con un viaje que tenía planificado para ir a Santo Domingo a promocionar mi disco con Papy Lafontaine, que en paz descanse, una gran persona que me ayudó mucho con mis visados de artista cuando me querían echar de aquí. Desafortunadamente, Papy falleció en ese vuelo que tuvo el accidente famoso y que se suponía que habría cogido yo también...
Poco después, tras un año yendo y viniendo de Brooklyn al campus de Harvard donde cursaba su MBA la mujer más increíble del mundo, me casé. Se que para la mayoría el matrimonio es una losa, un martirio, una resignación. Sin embargo, para mí es algo que me ha llevado a conocer la felicidad completa. Cierto es que me llevó muchos años de tropezar y disfrutar de las más diversas mujeres, algo que me preparó para tomar la decisión de poder sellar con una sola mujer un pacto de amistad, amor, responsabilidad compartida y familia de por vida, interconectando dos mundos diferentes que nos han enriquecido a ambos y a aquellos que nos rodean. Conectando Jamaica, Madrid y el Noreste estadounidense, compramos nuestra primera casa en Bedstuy donde creamos nuestra familia, e incluso la ampliamos con amistades de esas que quedan de por vida. Ella sí que es una soldado, la admiro, todos los días, joven mujer negra se enfrenta a las mierdas del mundo corporativo blanco americano y las puede. Además de guapa, inteligente, y en esto si me tiro el moco, como Malcolm X dijo, “detrás de cada gran hombre hay una gran mujer”, y yo digo que “y viceversa”.
Pues nada, muchos conciertos, llegué a actuar en el Apollo, creamos el Festival Internacional de HipHop en Español de NY, más conciertos, el BOOM de BRONCOESTILO que se convirtió en la marca número uno del HH latino. Lancé el Semen (2005), el Cd/DVD La Leyenda (2006), el Respeto (2007), y el que considero mi mejor disco hasta la fecha: Españoles (2009). Así me llego la paternidad, lo más wapo que le puede pasar a uno, con una hija impresionante de cinco años y un cabroncete alucinante de 2, para los que escribo y vivo. Concentrado en una vuelta de CPV que me produce enormes satisfacciones, y tras haber pasado 3 años súper gratificantes impartiendo clases a grupos de niños y adolescentes del Bronx donde instrumentalicé la producción de música HipHop para cubrir las necesidades educativas, en particular en áreas de filosofía, sociología, política, psicología, salud e incluso español, que el estado de NY, a pesar de su potencial presupuestario y administrativo, no es capaz (o no tiene interés) de cubrir en la enseñanza pública, me sumergí en mis estudios doctorales de lingüística en la Universidad de la ciudad de Nueva York. Es aquí, donde tengo el privilegio de compartir aulas con monstruos de la lingüística y la glotopolítica como los profesores José del Valle y Ricardo Otheguy, y donde me embarco en una nueva aventura académica que abre infinidad de avenidas investigativas y en las que ando sumergido.
Pues en eso, y ayudando en lo que puedo a mi madre en su segunda batalla con el cáncer de mama, estoy a 17 de diciembre del 2012. Os contaría mucho más, pero creo que vendrá en formato libro… algún día. Si os habéis leído esto enterito, os felicito por vuestra paciencia. Se que las apariencias engañan, y la imagen pública que los medios proyectan de uno, así como la forma en que se percibe esa imagen por el público, siempre tiene enormes disparidades con la realidad. He tratado de reflejar un poco como El Meswy se ve autobiográficamente en un breve espacio como éste, subjetivamente, por supuesto, pues todos somos sujetos y no objetos. No sé si habré sido capaz de reflejar la forma en la que me veo a día de hoy, nada más que otro cabrón de barrio luchando para no caer en los agujeros que nos ponen por todos lados y que, ante todo, es padre, marido y persona, fiel a los míos y a mis valores de justicia social hasta las últimas consecuencias, pues al fin y al cabo, NO ME MUERDO LA LENGUA PORQUE DUELE… y en consecuencia actúo.
Paaaz!
El Meswy
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Sobre CPV
CPV (El Club De Los Poetas Violentos) se comienza a gestar alrededor de 1990 cuando un colectivo, llamado tentativamente "El Tribunal", graban una maketa que rula de mano en mano y sin su permiso por la escena underground madrileña. El colectivo se reduce a seis miembros bajo el nombre de "El club de los poetas violentos": El Meswy, Supernafamacho, Jotamayuscula, Kamikaze, Paco, Frank T y la colaboración de Mr. Rango. Graban una nueva maketa para uso personal, que sin ellos pretenderlo, sacude la escena a nivel nacional. Esta maketa sería el boceto de lo que luego fue "Madrid Zona Bruta" (1993), álbum que los fans y la crítica reconocen como la piedra angular de la escena Hip Hop española, y que tuvo tremenda repercusión y unas ventas impensables en aquella época para un grupo de Hip Hop. Lo demás es historia…
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